En otras palabras, es un drama romántico que tiene por idea el recordarnos que la vida matrimonial no está exenta de dificultades, y si uno la estima como valiosa, debe poner empeño para fortalecerla día a día, con pequeños detalles y contando con la ayuda de Dios. Ya sólo el coraje de desarrollar abiertamente este planteamiento resulta loable en una sociedad timorata a la hora de mostrar las propias convicciones, que de este modo se debilitan.
Lidera el reparto Kirk Cameron, que protagonizó hace años la famosa telecomedia Los problemas crecen. Y dirige la cinta el pastor bautista Alex Kendrick (Gigantes hacia la victoria), que también ha coescrito con su hermano Stephen el guión, muy positivo en relación al tema de las crisis matrimoniales. Resulta muy eficaz el simbolismo de los incendios y del trabajo en equipo -nunca dejes sólo a un compañero- para recordar el modo en que deben abordarse los problemas del hogar.
A pesar del evidente didactismo, el film presenta situaciones muy reales en la convivencia diaria del matrimonio -escapismo y adicciones de internet, amargos reproches que buscan herir, impaciencia, descuidos, devaneos, confundir los planos del amor y el sentimiento…-, y pinta bien la camaradería de los bomberos. Además, están bien insertadas en las escenas de acción de las emergencias a resolver por los bomberos.
Año de producción: 2008
País: EE.UU.
Duración: 122 min.
Género: Drama, Romántico
Dirección: Alex Kendrick
Producción: Samuel Goldwyn,Sherwood Pictures, Provident Films, Carmel Entertainment.
Intérpretes: Kirk Cameron, Erin Bethea, Ken Bevel, Stephen Dervan, Eric Young, Jason McLeod
Guión: Alex Kendrick, Stephen Kendrick
Música: Mark Willard
Fotografía: Bob Scott
Distribuye en DVD: Sony











